NOTICIAS >> Las energías renovables pintan de verde la planificación corporativa de Iberdrola
La energía nuclear sigue teniendo un papel destacable en la eléctrica a pesar de su orientación al desarrollo sostenible.
Beatriz Lorenzo.- No duda en asumir como pilares fundamentales la búsqueda de la seguridad en los suministros y la reducción de la dependencia energética, amén de la protección medioambiental y la competitividad asociada a la eficiencia de los recursos y la innovación. Iberdrola se pinta de verde y se sube al carro de las energías renovables, la "niña bonita" del escenario energético actual. En su informe de Sostenibilidad correspondiente al ejercicio de 2009, la empresa asegura que todas sus instalaciones de generación operan cumpliendo con los permisos otorgados por las autoridades reguladoras medioambientales y sujetos a restricciones que garantizan la protección del entorno local. Iberdrola trata así de guardarse las espaldas ante las denuncias de las siempre en alerta organizaciones ecologistas, eternas vigilantes del impacto medioambiental de las eléctricas
El seguimiento de normas como la ISO 14001 o la EMAS garantizan, según expresa la compañía, una especial protección de la biodiversidad y el entorno local. Asimismo, el interés de la eléctrica en la lucha contra el cambio climático se manifiesta en la voluntad de la compañía de cerrar antes de 2016 el grupo más contaminante de la central térmica de Lada (Asturias), prácticamente agotado ya en términos de producción eléctrica.
ENERGÍA Y EFICIENCIA
De entre los logros alcanzados en 2009 por Iberdrola en materia de eficiencia energética destaca la disminución del consumo de energía primaria respecto a los dos años anteriores, a pesar de que el total de energía producida ha aumentado ligeramente respecto a 2008. Esto es debido al aumento relativo de la producción de energía por fuentes renovables, como la eólica o la hidráulica, y al gradual incremento que tiene la generación a través de ciclos combinados, con mejor eficiencia, respecto a la generación térmica convencional con carbón.
En efecto, las energías limpias ocupan una sección muy amplia y destacada en la agenda corporativa de la eléctrica. La última novedad es el permiso recibido por parte del operador de la red rumana, Transeléctrica, para conectar a su sistema eléctrico nacional 1.500 megavatios (MW) de origen eólico. El permiso recibido dará a Iberdrola la posibilidad de desarrollar el Proyecto Dobrogea, el más ambicioso en el ámbito de la energía eólica terrestre desarrollado hasta la fecha en el mundo, que incluye la puesta en marcha de 50 parques eólicos en la región con el mismo nombre, al Sureste de Rumanía
Así y todo, el actual-y considerable-interés de Iberdrola por las energías renovables no deja de contrastar con las inclinaciones de la propia eléctrica por la energía nuclear y sus advertencias, hace sólo un año, de que si el Estado español prescindía de la energía nuclear, la factura eléctrica debería elevarse en unos 35.000 millones. En la actualidad Iberdrola tiene participaciones en varias centrales nucleares: Vandellós (28%); Nuclenor (50%); Almaraz (52,69%); Trillo (49%) y Ascó (15%); y el Informe de Sosteniblidad aclara que las centrales nucleares de la compañía están incluidas en el Programa de Vigilancia Radiológica Ambiental del Consejo de Seguridad Nuclear, consistente en la toma periódica de muestras de agua, aire o suelo con el fin de asegurarse que todos los parámetros se encuentran dentro de los límites establecidos.
En relación a las actividades de protección medioambiental de la compañía destaca la gestión de residuos, siendo los más característicos los residuos radioactivos de las centrales nucleares y las cenizas volantes y escorias de las centrales térmicas. Los primeros se gestionan de acuerdo con el Plan General de Residuos Radiactivos, aprobado por el Gobierno y puesto en práctica por la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (ENRESA); y la práctica totalidad de los mismos son habitualmente considerados de media y baja actividad
DIMENSIÓN SOCIAL
La reputación corporativa de Iberdrola- asunto delicado en tiempos de crisis económica- se mantiene en buenos niveles, tal y como revela la destacada posición de la eléctrica en el reciente Monitor Empresarial de Reputación Corporativa. Este valor intangible, esencial para la supervivencia de las empresas, ocupa una posición nada desdeñable en la lista de preocupaciones de la compañía, que en 2009 dio el pistoletazo de salida al Comité de Reputación y Responsabilidad Social, que tiene como fin orientar la política de Responsabilidad Social de la Compañía. Entre sus funciones destaca la identificación de los asuntos relevantes en materia de Responsabilidad y la concreción del Plan de Acción de Responsabilidad Social.
El Comité se ocupa de la identificación de los aspectos más relevantes en los ámbitos social y medioambiental y revisa el cumplimiento del compromiso de la Compañía con los principios de la ética empresarial y la transparencia en todas las áreas de actuación. A través de las políticas promovidas por él, Iberdrola Renovables se compromete a promover la innovación medioambiental y la ecoeficiencia en la producción y gestión energética, así como a tener en cuenta los efectos sobre la biodiversidad en la planificación, implantación y operación de sus infraestructuras.
La cadena de valor responsable encuentra también su lugar en el mapa corporativo de Iberdrola, que orienta sus esfuerzos a la búsqueda de proveedores más sostenibles. A lo largo de todo el proceso de compras, la eléctrica ha venido desarrollando en los últimos tiempos mecanismos que aseguren una gestión responsable en la cadena de suministro, lo que ha permitido afrontar el proceso de globalización e internacionalización con la confianza de que sus valores y compromisos son transmitidos a los proveedores, independientemente de su ubicación geográfica o área de actividad.
Fuente: www.icnr.es
A15-Servicios - SERVICIO EN TODA LA PENÍSULA - Tfno: 900 701 033 info@a15servicios.com